En mi corta experiencia política he aprendido que las crisis
cuando son asumidas como se debe, pueden ser escenarios de depuración, de
profundo análisis crítico y de fortalecimiento de los procesos de construcción
del socialismo. Hoy es innegable que nos encontramos en la crisis más dura que
le ha tocado asumir a la revolución bolivariana, desde la muerte del comandante
Chávez el ataque del imperialismo contra nuestros pueblos, contra nuestras
democracias ha sido de la forma más cruda y venenosa existente, con el apoyo de
sus lacayos de las burguesías parasitas en nuestros pueblos, a esto se le suma
grandes debilidades en la direccionalidad política de la revolución para el
salto necesario hacia la constitución definitiva del socialismo bolivariano y
el estado comunal.
Pero pesar de las
fallas, a pesar del duro ataque del capitalismo contra nuestro pueblo, hoy
contamos con una juventud rebelde, con una juventud consciente e irreverente
que esta formándose, que esta organizándose y que viene produciendo en cada rincón
de nuestra patria. Es por esto que hoy más que nunca vemos necesario generar
los espacios de encuentro y construcción de planes de lucha conjunta desde el
movimiento popular. Hoy más que nunca es necesaria la unidad de la que hablaba
el comandante Chávez. Una unidad que a pesar de cualquier diferencia de forma,
entre el movimiento popular, podamos aportar desde las potencialidades de cada
organización para fortalecer el trabajo en cada rinconcito de nuestra patria.
Hoy más que nunca es necesario el encuentro y la unificación del movimiento
popular para poder generar la resistencia necesaria ante estos ataques y
preparar un contraataque conjunto que sea la estocada final a los intereses
capitalistas en nuestro suelo.
En nuestras manos está
el destino de los próximos 30 años de revolución en Venezuela, y es por esto
que hacemos un llamado a todos los jóvenes del país que sientan esta
revolución, que sientan a este pueblo y a esta tierra como parte de esa llama
que caracteriza a las juventudes aguerridas, a unirnos y convertirnos en la
fuerza juvenil consciente más fuerte que pudiera haber visto esta patria pasar
en 200 años.
El clarín de la patria está sonando y es la hora de levantarnos
y entregar hasta el último suspiro de nuestras almas por defender los sueños y
esperanzas de este pueblo.
Por la defensa
de la patria y la autodeterminación de los pueblos…
Unidad y lucha!!!
Por: juan Carlos Rivero
Comentarios
Publicar un comentario